SEGURIDAD EN CHIAPAS SÓLO EN DISCURSOS Y BOLETINES OFICIALES, LA REALIDAD EN OTRA

    *LLaven Abarca y Aparicio Avendaño dejan muy vistas a nivel nacional las intenciones de Paz y seguridad en CHIAPAS que tanto pronuncia el gobernador.
    Noticias relevantes 28/12/2025
    FB_IMG_1766947405156

    La Fiscalía General del Estado, encabezada por Jorge Luis Llaven Abarca, ya fijó postura: que si fue una disputa por el narcomenudeo, que si dos células delictivas, que si más de 200 efectivos y dos helicópteros, que si “ningún acto quedará impune”.

    La narrativa está armada. El boletín es pulcro. El problema es que no explica lo esencial.

    Porque si el Estado ya sabía que existía una disputa criminal en la región, ¿por qué no hubo prevención?

    Si el riesgo estaba identificado, ¿por qué un convoy armado cruzó Villaflores sin oposición alguna?

    Si hay inteligencia, ¿por qué no hubo retenes reales, persecución inmediata ni una sola detención?

    La versión oficial habla de un despliegue posterior.

    La realidad es que el operativo llegó cuando todo ya estaba consumado: bares incendiados, vehículos quem4dos, siete personas priv4das de la libertad y, según reportes policiales, al menos dos localizadas sin vida en el basurero municipal.

    Decir que “se peinan zonas aledañas” no devuelve la vida, ni explica por qué durante horas no apareció una sola patrulla.

    Afirmar que “se actuará con contundencia” no borra la omisión previa, ni tranquiliza a una población que vio cómo h0mbres 4rm4dos entraron y salieron como Juan por su casa.

    Mientras el boletín insiste en la coordinación y el mando, la calle insiste en la pregunta incómoda:  ¿Dónde estaban las fuerzas del orden cuando Villaflores ardía?

    Hoy hay helicópteros en el aire y convoyes oficiales en tierra.

    Ayer, no hubo nada.

    Y ese vacío —más que cualquier disputa crimin4l— es el que expone la fragilidad del discurso oficial frente a una violencia que avanza sin freno.

    Porque en Chiapas, la autoridad suele llegar después, cuando ya no hay a quién proteger y solo queda administrar la tragedia.

    LO MÁS LEÍDO DE CHIAPAS