
FRACTURADA LA ESTRUCTURA CRIMINAL DE "EL BOTANAS" PERO ESTE AÚN SIGUE PRÓFUGO



Aunque el reciente operativo federal realizado en municipios de la frontera sur de Chiapas dejó como resultado la detención de Carmen Yadira Rodas Mateo y otro presunto integrante de una célula criminal ligada al Cártel de Sinaloa, las autoridades mantienen la búsqueda de quienes son considerados los principales operadores y generadores de violencia en la región: Horacio de la Cruz Mazariegos y su hijo, Juan Antonio de la Cruz Rodas, quienes lograron evadir la acción federal y actualmente permanecen prófugos.
Los cateos fueron ejecutados de manera simultánea en propiedades ubicadas en Metapa, Tuxtla Chico y Frontera Hidalgo, donde fuerzas federales encabezadas por la Secretaría de Marina intervinieron viviendas y ranchos presuntamente utilizados para actividades ilícitas relacionadas con tráfico de armas, narcóticos y operaciones financieras del grupo criminal.
Sin embargo, pese a la magnitud del despliegue, las autoridades no lograron capturar a Horacio de la Cruz Mazariegos ni a Juan Antonio de la Cruz Rodas, identificados en investigaciones federales como los presuntos líderes operativos de la organización en la frontera entre México y Centroamérica.
Fuentes consultadas señalaron que ambos son considerados piezas clave dentro de las operaciones del Cártel de Sinaloa en la zona del Soconusco, particularmente en las rutas utilizadas para el trasiego de drogas y armamento provenientes de Centroamérica y Sudamérica, con destino hacia territorio mexicano y Estados Unidos.
Además de las actividades de narcotráfico, reportes de inteligencia los vinculan presuntamente con hechos violentos registrados en municipios fronterizos, disputas entre grupos criminales y la movilización de células armadas en la región de Tapachula y alrededores, una de las zonas estratégicas para las organizaciones delictivas debido a su cercanía con Guatemala.
La fuga de ambos personajes ha encendido alertas dentro de las corporaciones federales, debido a que son señalados como los verdaderos operadores de la estructura criminal.
Incluso, versiones extraoficiales refieren que agencias estadounidenses como la DEA mantienen abiertas líneas de investigación sobre sus actividades y posibles vínculos internacionales relacionados con tráfico de drogas y armas.
Fuentes federales revelaron que el operativo se manejó bajo un fuerte hermetismo y sin compartir información previa con autoridades estatales, ante sospechas de presuntas filtraciones y posibles redes de protección que habrían permitido durante años el movimiento y operación de este grupo criminal en la frontera sur.
Hasta el momento, ni el gobierno estatal ni las corporaciones de seguridad de Chiapas han emitido una postura oficial respecto a los señalamientos de presunta protección institucional.
Mientras tanto, las fuerzas federales mantienen operativos de búsqueda en diversos puntos de la región para localizar a Horacio de la Cruz Mazariegos y Juan Antonio de la Cruz Rodas, considerados actualmente objetivos prioritarios por su presunta responsabilidad en la generación de violencia y operación logística del narcotráfico en Chiapas.




